Sueño de una noche de verano

Turégano, sábado 2 de mayo 21:30h; ha sido el lugar y el momento elegido para el estreno de nuestro nuevo trabajo, Sueño de una noche de verano. Una versión libre, innovadora, creativa y colorista del clásico de Shakespeare que ha convencido al público que nos ha acompañado.

La magia, con tormenta primaveral incluida, envolvió la carpa municipal que se transformó por 1 hora y 40 minutos en el palacio y el bosque ateniense en los que se desarrolla la acción. Decorado, iluminación y vestuario completaron la metamorfosis; túnicas nobles, coronas de flores, hojas… y la selección musical, sello de Teatrones, completaron una atmosfera onírica.

Una acertada y exquisita dirección de Carlos Palacios consigue que los actores y actrices brillen con luz propia dando ritmo, humor y cercanía a esta obra universal.

Teatrones cuelga el ‘No hay entradas’ en Turégano | Noticias El Día de Segovia

Para más información sobre la obra, puedes ver el programa de mano a continuación, pulsando en las imágenes para agrandarlas, y también puedes descargarlo aquí:

Gracias al público de Cantimpalos por la cálida acogida con la que ha recibido nuestra representación el sábado 18 de julio en el Centro Cultural Pedrezuela.

Agradecemos también la colaboración de la Asociación Madre de Caño de Turégano y del Ayuntamiento de Cantimpalos cuyo apoyo ha hecho posible la organización de esta nueva representación.

Puedes ver aquí la noticia publicada en El Adelantado de Segovia.

El viernes 14 y sábado 15 de agosto a las 22:00h hemos vuelto a representar “Sueño de una noche de verano” en el espacio las Cañas en Otones de Benjumea. Un entorno inigualable: escenario al aire libre bajo un cielo estrellado, con una suave brisa… la mejor ambientación para esta comedia de Shakespeare.

Gracias al pueblo de Otones de Benjumea, nuestra casa, y agradecer también la colaboración de la Asociación Cultural El Corralón.

Una de nuestras espectadoras nos ha enviado esta reflexión sobre la obra que queremos compartir con vosotros:

El sueño de una noche de verano: buen teatro y buen amor.

El 14 de agosto asistí, al fin, a una nueva representación del grupo «Teatrones». En esta ocasión se trataba de una adaptación de la obra «El sueño de una noche de verano», una comedia luminosa, de William Shakespeare.

Bajo la apariencia de una historia fantástica poblada de hadas, enamorados y situaciones disparatadas, esta pieza teatral ofrece una profunda reflexión sobre el amor, el deseo, la libertad de elegir y la fragilidad de los sentimientos humanos.

Su carácter lúdico no impide plantear una cuestión, que me resulta especialmente sugerente, desde una perspectiva pedagógica: ¿qué ocurre cuando confundimos el amor con el capricho, la posesión o el deseo momentáneo?

Amar no debería significar poseer al otro, ni exigir que responda a nuestros deseos, y la comedia, mediante la exageración y el humor, nos invita a distinguir entre el enamoramiento impulsivo y una relación basada en el respeto, la libertad, la confianza y el conocimiento del otro.

Mientras en Romeo y Julieta, el amor juvenil adquiere una dimensión trágica, en El sueño de una noche de verano, en cambio, Shakespeare convierte los equívocos amorosos en una comedia y muestra hasta qué punto los sentimientos pueden ser volubles. Una obra nos conduce hacia la tragedia; la otra nos hace reír de nuestras propias contradicciones. Y en ambas se nos invita a preguntarnos qué entendemos por amar.

Además de disfrutar de la amena y divertida representación, el encomiable trabajo actoral, la escenografía, la música…, tuve el privilegio de asistir a uno de los ensayos y admirar el arduo proceso de creación y dirección, el compromiso, el respeto y la empatía entre compañeros, el tiempo y la dedicación necesarias para lograr un resultado final admirable, que nos recuerda que el teatro es también una escuela de autoconocimiento, solidaridad y convivencia.

Quiero expresar mi profundo agradecimiento por el exquisito trato personal, la profesionalidad y la inestimable contribución, no solo al entretenimiento, sino a la ampliación del conocimiento y la difusión de la cultura.

Espero, con impaciencia, su próxima representación.

María Bermejo López